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La Coctelera

T E R R A L

Viento andíbero entre diaguitas actuales.

10 Noviembre 2009

E r m i t a

El arte religioso concita el interés de la mayoría, especialmente en ciudades ligadas a la cultura europea. En La Serena (Chile) el culto mariano se confunde con el respeto a la naturaleza...

 

 

 

Ermita                               José Manuel Pizarro

La ermita vecinal, gruta abierta, aporta fortaleza para parroquianos creyentes en la vereda andina. Cuando por la ruta de los milagros suelen suceder hechos curiosos para experiencias inexplicables. Donde un correo oportuno y un viejo libro remolón convencen más allá de las explicaciones artificiales y naturales. Por el caminito verde...

 

  La ermita es luz de fuego vivo.

 

  Con una decena de años, la presencia de la ermita poblacional ya es una señal en el camino. Nadie ha escrito ni ha pintado en las caras blanqueadas de su mole pequeña.  Tienta. Sin embargo, ahora, hay un mes para estar cerca de ella y llenarla de avemarías. Aunque, la oración cede ante el canto de los niños con aquello del "¡Venid y vamos todos...!" Y no es para menos, no lejos la escuela - con parte de su cara pintada- apela a los milagros. Es año difícil en el campo de la educación para la vida se advierte de la experiencia vital en la ladera lugareña. Traen libro.

 

  La ermita es luz de fuego vivo.

 

  Rescatado del canasto papelero de vendedor ambulante, el texto (mérito para convencer que el amor, la cortesía, la perseverancia y la fe obran milagros) cuenta parte de los acontecimientos relevantes durante un año escolar. Los niños, galería de esbozos para retratos de los hombres futuros, son los protagonistas. Cabe destacar el cuento mensual -metodología aún rescatable- "De los Apeninos a los Andes" con su desenlace filial. Ante el lecho de la madre moribunda se presenta el hijo recién llegado del Viejo Mundo. Tal encuentro resulta un milagro. Pero...

 

  La ermita es luz de fuego vivo.

 

  Habíamos quedado con la presencia humilde de la ermita poblacional. Allí, la imagen de María ni tan grande ni tan pequeña. (Como para llevarla en brazos de un lugar a otro). Y ¿qué pasaría si alguien hace procesión en soledad? Nada resulta imposible ante los avances de las Ciencias de la Comunicación. Mientras en una mano puede estar el libro "Corazón" de Edmundo de Amices; en la otra: un celular audiovisual en red con otros altares y cultos repartidos por el mundo. ¡Vale! La ermita vecinal, gruta abierta, aporta fortaleza para parroquianos creyentes en la vereda andina.

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3 Noviembre 2009

G l o r i a d o

 

 Esta nota recuerda la llegada del Halloween y el alejamiento del gloriado. En ambos, la vida, es azar...

 

 

 

 Gloriado                                          José Manuel Pizarro

La representación misteriosa, caravana de la suerte, motiva reflexiones para cuenta cuentos potenciales en la región de los valles. Cuando la mascarada insólita y los dueños de casa logran zanjar hostilidades posibles... sólo con una porción de golosinas. Donde la oralidad de los diaguitas, la curiosidad de las generaciones vigentes y el recuerdo de otros escribas dejan pensando sobre otra vida. Tan bueno que era...

 

  El gloriado es trago de vida.

 

  Mientras la luna llena asemeja una paleta gigante detrás del alamar, los golpecitos suaves y andares misteriosos anuncian la llegada de los niños. Es la noche de Halloween al estilo hispanoamericano. No lejos, los padres observan atentos. La casa esta vacía.  Es noviembre, aunque aún quedan resplandores del crepúsculo, la noche se anuncia fría con la ventisca de la mar. Es la hora de compartir el pan remodelado con forma del cuerpo humano; la sopa con calabaza motivadora. El maíz de los cielos y el poroto terrenal. (Desde México -Aguascalientes- el satélite muestra la elaboración de las máscaras vinculadas a la otra vida). En Chile, la costumbre del  "gloriado" tiende a desaparecer. Traen literatura universal.

 

El gloriado es trago de vida.

 

  "Un joven jardinero persa dice a su príncipe: -¡Sálveme! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán", anuncia el primer párrafo de un cuento breve y extraordinario. ¡Cuento, cuento! Aunque la brevedad es mérito, especialmente en el periodismo informativo, aquí y ahora hay opinión, columna de opinión, aventuramos. Cuento, cuento para agregar que el buen príncipe facilita los caballos. Aquí la antagonista no es una niña que quiere golosina. Narra el autor que el príncipe se encuentra, por la tarde, con la muerte y la increpa por haber amenazado a su jardinero. Y esta dama "tan temida como querida" aclara la situación. Pero...

 

El gloriado es trago de vida.

 

  Habíamos quedado que la muerte, al parecer, es citada por los cuentacuentos potenciales por las quebradas y ríos desde Atacama al Choapa. En efecto, José Mercedes Pizarro, conocido albañil de Diaguitas, hasta hace poco solía contar la historia del chascón que al enterarse que la muerte andaba en su búsqueda y para evitarla se hizo cortar el pelo. No hubo caso. En el cuento de Borges ocurre algo semejante: "No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán". Hummm. La representación misteriosa, caravana de la suerte, motiva reflexiones para cuenta cuentos potenciales en la región de los valles.

 

 

 

 

 

 

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20 Octubre 2009

P o e t a s

Las visitas de los poetas por el valle recuerda a la vida misma en la montaña. Voces y cantos anunciando otros amaneceres...

 

  

 

 

  

 

 Poetas                                    José Manuel Pizarro

La comitiva caminante, voceros de la paz, aportan señales para indagaciones sensoriales en la franja tricolor. Cuando la semilla del  verbo humanitario suele brotar en papelerías hogareñas o la plaza pública. Donde el ámbito del huerto lugareño o la posada de imposibles guarda terrales ribereños o camanchacas costeras para reanimar al verso. Yo no quiero que a mi niña...

 

  El poeta es candil de versos.

 

 Son más de tres. Y no es la primera oportunidad que andan por estos lares. Aunque, la mayoría, lo hace como entre sueños; los lugares ya habían sido visualizados una y otra vez. Todo a la vista...menos el edicto de un reino. (Con tres árboles, una casa destartalada y una golondrina de invierno hay para una historia). Luis Arias Manzo, Secretario General y fundador del movimiento Poetas del Mundo, acota: "Seguiremos la ruta de nuestros nobeles en un periplo que nos llevará por las regiones Metropolitana, Quinta, Sexta y la Región de Coquimbo. Se trata de nuestro Quinto Encuentro  Poetas del Mundo que organizamos en Chile motivando nuestro manifiesto universal que boga por el cuidado del planeta y la conservación de la Paz en el mundo"

 

  El poeta es candil de versos.

 

 

En penumbras, a veces, la imaginación lleva al caldero brillante y caluroso con un par de viejos hilvanando estrofas.  Palabras, palabras. La juventud luce inquieta; la madurez, reposada. Oscar Castro se puede decir que habló lo justo y necesario; Pablo Neruda combinó sabiamente el recitar versos con el buen yantar y Gabriela Mistral sólo supo cómo ganarse el pan. Los poetas que visitan la región ya saben de la generosidad de la poesía minera en Rancagua; la herencia nerudiana en sus casas increíbles; el Palacio de Gobierno y la Caleta San Pedro aparecen como un contraste sin contraste. El portón de tablas o el automático que se abre y aparecen invitando para compartir el pan y el verso. - ¡Increíble! Todas las etapas van, al parecer, cronometradas a golpe de corazón. Pero...

 

El poeta es candil de versos.

 

 

  La alegría que produce el golpe de vista que ofrece la bahía grande a los viajeros del norte o del sur, sólo es comparable al silencio entre mar y cielo... Y esto en los que mezclan lirismo y poesía. Los vates entre los changos, diaguitas y molles, cantan a la añañuca. Para Arias y sus representantes de diez países, la romería se cerrará con versos árabes. No lejos, una mezquita junto a otros símbolos de la paz une a la gente de buena voluntad. Alguien recuerda parte de miedo y de los tres árboles mistralianos.  ¡Hum! La comitiva caminante, voceros de la paz, aportan señales para indagaciones sensoriales en la franja tricolor.

 

  

 

 

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13 Octubre 2009

C a n t o

 

 Y el año avanza entre cantos y surgimientos de figuras del ayer y hoy. Así, caminando por la playa, en algún lugar de Chile, la divagación busca apegos con la realidad...

 

 

 

Canto                        José Manuel Pizarro

 

Una playa provinciana, arena en movimiento, aporta postal florida para andadura anticipada en la franja costera. Cuando desde los atalayas de El Milagro es posible divisar el vuelo de las gaviotas mañaneras entre el mar y la ciudad. Donde las generaciones de ayer y hoy ya no hacen castillos de arena ni plataformas para vuelos imaginarios. Gracias a la vida...

 

 El canto es acento de voz eterna.

 

  La porteña playa coquimbana adquiere iconografía de xilografía - dibujo en madera- al estilo de Pedro Lobos. Asi, en blanco y negro. Más aún, verbo y adverbio. Luce bien. (Aunque, un narrador diaguita podría decir:"Amanece en La Serena, el reloj marca la seis de la madrugada, hora ya adelantada. Las aves rezagadas en la Avenida Cuatro Esquinas cantan de aquí para allá en soledad. Luego pasará el tren carguero romeralino enrielando la pauta de los pájaros voladores que aún saludan a la alborada verde"). Más que verbos y adverbios, todas las partes de la oración gramatical en la descarga matinal a propósito de una mañana playera. No lejos. con San Pedro enclaustrado y oteando la mar, la vida porteña del Terminal Pesquero, saluda.  

 

  El canto es acento de voz eterna.

 

  La primera quincena de octubre, pasado el Día de la Raza, retrotrae otro cancionero a lo largo del litoral. Alegría, esperanza y trabajo. Las noticias del quehacer cultural fueron ligándose al llamado Bicentenario. Un invierno con inventario artístico en la vieja estación del Mapocho aún asombra a los folcloristas de ayer y hoy. La revista "Rayentrú" toma alturas y artistas consagrados reciben reconocimiento. Es la época de "guachacas" de Dióscoro Rojas con ese algo de picardía que inspirara a Jorge  Délano con su Juan Verdejo. Es la fronda portaliana de chingana ribereña al pié de un Huelén avizor y entretenido. Santiago querido, cómo amanecen las provincias con el canto gaviotero en la costa y de las tencas en los valles. Fiestas. Pero...

 

  El canto es acento de voz eterna.

 

  En lista de espera para homenaje merecido siguen Margot Loyola, Isabel Allende, entre otras figuras adentradas en el campo de la investigación y la escritura. Otro tanto, la mirada de veedores podría decir en el campo de la ciencia y la educación. Es suerte... a veces. Aunque los anuncios vienen volando y el premio sorprende al propio beneficiario, el bien o reconocimiento es para lo que ella o él representan. Tal es el caso del Premio Nobel de la Paz otorgado a la figura promisoria de un Presidente con la claridad del hombre actual. Ya, la primavera que viene rauda anuncia otros vuelos entre multitudes. ¡Vale! Una playa provinciana, arena en movimiento, aporta postal florida para andadura anticipada en la franja costera.

 

 

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26 Agosto 2009

S e ñ a

Para la gente nacida y criada en La Puntilla, la seña no va más alla de la conformación natural de los cerros elquinos. Sin embargo...

 

 

 

  

Seña                                    José Manuel Pizarro

La escultura dorada, postal montañera, prodiga curiosidad para indagadores perplejos en la lonja ribereña. Cuando las miradas furtivas aún reparan en los contrastes de luces y sombras que ofrece la madre tutelar.  Donde la oralidad heredada de etnias rehabilitadas en el plano de la narrativa y valores cobran vida ante el esfuerzo compartido. Pregúntale a las estrellas...

 

  La seña es luz de obra abierta.

 

  Las Tres Puntas en La Puntilla (Chile), lugar cercano a la capital de la comuna vicuñense, ya cobra fama por la forma escultórica natural hecha por el viento Terral y la arcilla de los alfareros. Arriba, oteando a los habitantes actuales que agilizan pasos para ganar el pan de cada día, las figuras perduran con su carga de energía. ¿Fuerza telúrica? (Algo que viene desde el espacio, dicen los ribereños). Por abajo, el rió canta con el canal de los huerteros a la antigua. Por ahora van y vienen los automóviles cubriendo esa parte de la Ruta 41 y mañana -tal vez- irrumpa el tren internacional ondeando banderas de países hermanos. No lejos, el cerro peralillano -Piramidelqui-  podría pasar por amauta diaguita en esta descripción. Toman fotos.

 

  La seña es luz de obra abierta.

 

  Es que en días de invierno, el sol sin Terral y la Mamalluca con esculturas apenas dejan espacio para indagar bajo las huerterías. Allí donde no hay un avance tecnológico...la huerta libre crece frondosa. La gama fría se va en los celulares para emerger generosa en algún equipo fotográfico digital. Pronto, el brasero familiar mostrará pretéritos. ¿Churrascas? Ya nadie repara en dos piezas, para un museo ferroviario local, que duermen su siesta centenaria bajo la enramada. Nuevamente, la idea de un tren multicolor que pase por Aguas Negras torna alentadora. Arriba, las esculturas quietas y observando como se va la tarde. Poco a poco la gama cálida del crepúsculo anuncia otras luces estelares:Chama sepia y Mantilla azul. Pero...

 

  La seña es luz de obra abierta.

 

  Habíamos quedado con la curiosidad que provocan Las Tres Puntas en el Valle de Elqui.  Y no es para menos. -"¡Fíjese bien - dice un vecino-, que en la quebrada hay un derrotero!". Luego, la curiosidad puede ser compensada con la vista panorámica. Hace más de medio siglo que sólo encontraron un hilo de cobre que cruzaba la quebrada de lado a lado, recuerdan. En la segunda mitad del siglo XX, hubo rumor del hallazgo de unos pececitos de oro que aparecieron debajo de la piedra en que descansaba un lugareño. Se cuenta que predominó más la "curiosidad" que otros intereses. ¿Pescaditos? ¡Hummm! La escultura dorada, postal montañera, prodiga curiosidad para indagadores perplejos en la lonja ribereña.

 

 

 

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17 Agosto 2009

C a c h o

    El cuerno de la fortuna, a veces, suele contener licor. En Chile, la ceremonia de beber chicha en cacho, es herencia hispana que aún se conserva con ponderación. En cambio, la chicha de mollaca, con la fuerza aborigen, sólo aporta la calma y la vida sencilla...

  

Cacho                                   José Manuel Pizarro

La bebida refrescante, espuma milagrosa, espanta virus negativos para alegrías posibles en la franja tricolor. Cuando desde la vereda andina viene el refuerzo para recuperar el orden y la calma solidaria. Donde la uvilla del matorral cerreño se cambia por los viñedos de los valles tecnificados en el corazón de Chile. Chicha de Curacaví...

 

  El cacho es rito de uva seca.

 

  Con aguaceros finales, el invierno no va más allá del agorero y hacedor de males para el cuerpo y especialmente para la garganta. Así, desde Atacama al sur, los viejos diaguitas - revisando el arcón de los antepasados-, acuden al recuerdo grato de un sorbo vivificador. No, no era ni es brebaje invernal. Tampoco tiene relación con los emborrachamientos de los cáctus del camino ni menos soporta el apretón con los pies en la molida. El minero huasquino sabe que cuenta con la bebida en las laderas y socavones. Ahora, abundan las plantas tecnificadas. Beben el zumo ritual. Bautizan su planta del sustento con el nombre de Mollacas. Ladera abajo la vasija tierra pide calma.

 

  El cacho es rito de uva seca.

 

  Las mollacas del Norte Chico sustituyeron al maíz de los mayas y los incas en las fiestas de alegría pasajera e intimidad permanente: el compartir familiar. La mollaca, aún visible en los caminos; representa, además, parte del quehacer artesanal de las tejedoras. En efecto, con las raíces de esta planta se tiñeron de amarillo parte de los tejidos precolombinos.  Mollaca, chicha fresca, y Vidalin,danza triste, concilian aún la calma y el movimiento. No lejos, los pimientos ofrecen otros racimos de cascarones blanquecinos teñidos por el sol. Es "La calma chicha" con terrales abiertos y camanchacas cerradas en quebradas y lonjas ribereñas.  Traen un cacho. Pero...

 

   El cacho es rito de uva seca.

 

  Tal como en las caras multifacéticas de la estela que dejaron los mayas en la tierra hondureña, cientos de rostros, más alegres que tristes, aprontan vigor para celebrar el pre-bicentenario de una independencia. La mirada está en rostros diferentes. Es la forma que contiene y une la razón de la sinrazón. Ya el "Movimiento Poetas del Mundo" canta por la suerte del país hermano. Mientras tanto, toneles de la bebida refrescante viajan a la Pampilla porteña. Es la "Chicha de Curacavi". (La misma...la que pone los pasos lentos).¡Claro, ahora con uva de parrronal! Hummm. La bebida refrescante, espuma milagrosa, espanta virus negativos para alegrías posibles en la franja tricolor.

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21 Julio 2009

A ñ o r a l e s

La apertura al arte popular permite recrear cantos y danzas de las tierras del sur.

He aquí algunos nombres y grupos humanos con el entusiasmo de los divulgadores culturales....

  

 Añorales                         José Manuel Pizarro 

El aro invernal, aro-aro-aro, supera angosturas para dilatar el canto y la danza en el valle de un cerro metropolitano. Cuando la invitación a la fiesta apela a la generosidad del divulgador cultural y la tenacidad de grupos empeñados en mantener viva las tradiciones. Donde el ayer es hoy y el hoy es mañana. Dame la mano y danzaremos...

 

   El aro es rayo de sol breve. 

 

  El primer encuentro de bailes folclóricos, música, canto y danzas afroamericanas - 9 de Agosto de 13:00 a 22:00 horas, "Galpón Victor Jara"-, ya tiene pañuelo cuequero para abrir el entablado, a la antigua, con acordeón, arpas y vihuelas. (La Danza merece párrafo aparte por la posibilidad de dilatar los sentidos en la imaginación iberoamericana). Es adelanto, sin lugar a dudas, para otra primavera sin angosturas de agosto. Con la celeridad del correo electrónico, cientos de afiches circulan entre gente que gusta del folclore. Y no es para menos, las cuatro representaciones hablan de bicentenarios y libertad. Desde la etnia misteriosa de los diaguitas va un saludo.

 

   El aro es rayo de sol breve.

 

El aro-aro no es tanto por el primer o segundo pie de la cueca chilena si no por el grado de incertidumbre ante el evento que alude a nacionalidades. La naturaleza presente con el colorido y la armonía del canto hecho en el cuerpo y la garganta. Ahora, según el cartel en circulación, el aire afro. No, no es fácil armar un "evento" tal como se dice hoy ante audiencias un tanto esquivas a lo vernacular. Ya revistas como "El Arado", "Rayentrú" caminan lento. Vale otro empeñito. Luisa Pinto, Daniel Aguilera, Ricardo Gómez López y una entusiasta Asociación Nacional del Folclor de Chile (Anfolchi) evidencian el trabajo continuo en actividades de talleres y poesía. Pero...

 

    El aro es rayo de sol breve. 

 

  Habíamos quedado con el aro llevado al canto y la danza afroamericana. Además, que tal actividad se desarrolla en los aledaños del cerro Huelén de los diaguitas. Que el colorido de los trajes de época y pasos leves marcan el ritmo entre el salón decimonónico, la fronda, la chingana, la enramada o la fonda de los trabajadores de mar y cielo. Mientras tanto, Aguilera atiende al recado del Grupo Ayerales:"Apelando nuevamente a tu buena voluntad y a tu abnegada labor como trabajador de nuestra Cultura Tradicional, te agradeceré..."¡¡Vale!! El aro invernal, aro-aro-aro, supera angosturas para dilatar el canto y la danza en el valle de un cerro metroplolitano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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1 Julio 2009

I n v e r n a l

 

Invernal                              José Manuel Pizarro

El cancionero popular, voz del alma, recupera reflexiones para recreadores culturales en la vereda andina. Cuando la cerrería pauteaba ceremoniales diaguitas con claves de sol y otras escalas. Donde la tierra de los zorzales y de los rojos copihues solía recrear historias reencantadas por personajes guitarreros del invierno. Sólo por  mirarla...

 

  El canto es eco de voz eterna.

 

  Junto con las primeras lluvias, la helada viene para quedarse. Y, todo lo contrario a sus congéneres, asoma tan fría y misteriosa como la muerte. ¿¡!? Aunque, para los poetas irreverentes de Elqui no es más que la novia del Terral. Triángulo amoroso entre terrales, puelches y zondas para conquistar a la prueba de blancura. (La escarcha viene congelada; el Terral, caluroso). Es julio -invierno- en la región de los valles y los 38 milímetros de agua en Punitaqui y otros tantos en sus aledaños ya inspiran los primeros versos: "Amaneció la escarcha / flaca y transparente. / Amaneció la Helada, / osada y renuente. / Es vida y es muerte... / todo y nada / solamente". Traen picarones.

 

  El canto es eco de voz eterna.

 

  Aunque el rescoldo terralero de la cordillera de las mamallucas y los porongos sugieran prudencia, el arte diaguita no ha muerto. Con los primeros goterones, especialmente en la precordillera, surgen los preparativos para aguardar la lluvia, nevazón o la escarcha inspiradora. El zapallo aborigen y la miel conforman los primeros pasos que traen hasta los actuales picarones. ("Siete picarones por mil pesos, por favor golpee en la esquina" anuncian en cartel poblacional que bambolea con la ventisca costeña). Hum. Las sopaipillas con chancaca sustituyen a las churrascas diaguitas que en alguna época aborigen se amasaron con harina de algarrobas, recuerdan. Pero...

 

  El canto es eco de voz eterna.

 

  Habíamos quedado con el cancionero popular a lo largo de la vereda andina. En cada canción hay una historia. En el norte, los empampados; aventureros por el centro y los reencantados, por el sur. En la memoria de los actuales niños envejecidos, la historia de la pobre loca (abandona el campo para trabajar en la ciudad) aún conmueve. Otra: "¡Manuel mío, Manuel mío, no me mates, soy tu madre, ten piedad!"- se recuerda con  el drama del equívoco en "Corazón de bandido". Afortunadamente, Chilote Campos con "Escarcha", revindica al protagonista con un final feliz. ¡¡Vale!! El cancionero popular, voz del alma, recupera reflexiones para recreadores culturales en la vereda andina.

 

 

 

 

 

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José Manuel Pizarro, con la prosa lírica vinculada al terruño.
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