A l q u e r í a
La flora nativa, a menudo, depara sorpresas. Aquí, el personaje es el Palqui y algo se cuenta del quehacer por mantener la imagen de otros seres en peligro de extinción, vamos ...

La cruz de palqui repele vibraciones negativas. JMP
Alquería José Manuel Pizarro
El amuleto embozado, convidado de madera, aporta misterio para supersticiones complejas en la alquería patrimonial. Cuando la Naturaleza tolera otros amuletos o varitas mágicas para cautelar especies y asegurar la supervivencia. Donde el protector nativo, incomprendido en la alquería, emerge en otro predio entre milagros. Una cruz de palqui …
El palqui es amuleto de raíz oculta.
Tal como el litre de las leyendas sureñas, el convidado de madera tiende al afecto. Aún más : respeto. Pasar por la alquería y divisar al guarda verde haciendo de pulpo poblacional entre calle y enrejado era confundir la memoria urbana. Hummm. Ahí, atento y esperando. Casi sin protocolo y atendiendo a la idiosincrasia heredada : el saludo y nada más. - No, no era necesario volver la mirada para confundirse con su mediadocena de brazos repitiendo adioses premonitorios. Desesperados. Es triste comparar – a veces – aquello que suelen repetir al que de algún modo salta el enrejado : “Nadie te quiere”. Cuentan que negar el saludo al litre produce alergia inesperada. Apuran otros conjuros.
El palqui es amuleto de raíz oculta.
Actualmente, Luc Jacquet, biólogo francés, evidencia en documental de 85 minutos las peripecias de los pingüinos emperadores. Palabras mínimas, escenas máximas y música acorde con la gama fría del entorno. El libro “Abrirse paso” de Orison Sweet Marden, cita la visita de Albert Bierstadt a las Rocallosas en 1859, : “A medida que se encaminaba al pico de Pike, maravillado descubrió las enormes tropas de búfalos (…) pensó en la epoca en que habrían de desaparecer todos ante el avance incontenible de la civilización. Le acosó este pensamiento desde ese instante hasta el día que la concretó en su bellísimo cuadro “El último búfalo” , cuya composición le llevó la friolera de de cuatro lustros.” Pero …
El palqui es amuleto de raíz oculta.
Cien metros más calle arriba de la verja metálica, adoquinado en la cocina y tomando el sol en el patio de tierra, el convidado de madera emerge a otra vida : “ Una cruz de palqui / repele todo mal, / por la savia verde / y el signo bautismal. / Siendo martes trece / conviene no viajar: / pero, en otros martes / es llegar a todas partes. / La superstición moderada … / es la acción controlada.” - ¡ Bienvenido a la prosa regional, amigo ! Con la simplicidad de los diaguitas actuales apoya a la treintena de congéneres silvestres en parques, patrimonios y reservas forestales. Guardan pendrive. ¡ Epa ! El amuleto embozado, convidado de madera, aporta misterio para supersticiones complejas en la alquería patrimonial.
