M o n i g o t e s
El lápiz es como la antena para captar el gesto que lleva al hecho. Ya lo saben los dibujantes. Aunque, los estudiosos del pasado muestran reliquias en que otros artistas fijaron sus miradas...

El gesto es valor de mono animado.
Monigotes José Manuel Pizarro
La mirada escrutadora, ojeada plástica, procura imágenes para usuarios curiosos en el medio comunicacional. Cuando las líneas entintadas hacen rayuelas y la suma de puntos esbozan monigotes humorísticos. Donde el arte de provocar la imaginación y configurar personajes nunca vistos era cosa sabida por los diaguitas. Exijo una explicación …
El gesto es valor de mono animado.
Desde la ventanilla indiscreta – pantalla de ordenador o televisión – el cortinaje ocular sigue las líneas y puntos para configurar imágenes. Oclusión. Y, tal como en los boliches de antaño, el recuadro luminoso acoge al caleidoscopio vigente. Unidad en la diversidad. Así, entre pestañeos y pestañeos surgen – en el instante menos pensado – fantasmas del ayer y hoy. Artistas – mujeres y hombres - diestros en la caricatura y la historieta van dejando espacios competitivos para las generaciones venideras. Ya en el tercer milenio, en orfandad “Los Picapiedras”, ( aunque prosiguen las animaciones y grafías ) en la retro-utopía primitiva abierta a las circunstancias contemporáneas. Abren blogs.
El gesto es valor de mono animado.
Con las cejas en alto y ojos abiertos, el asombro llega regalado tal como las páginas de los creadores actuales. En efecto, cientos de autores o seguidores de la caricatura, la historieta, el comic animado y otras manifestaciones exponen obras, generosamente. Aún más, la ventanilla indiscreta lleva a lugares en que el arte precolombino incursionaba en la figura humana – tal vez – preanunciando la continuidad de la estética diaguita. Sin considerar petroglifos, geoglifos gigantes, el cerámico o la reliquia ritual acusan la mirada escrutadora del dibujante y su tiempo. Los medios impresos actuales – ofrecen mas permanencia en los grabados - acuden al retratista que combina el ayer y hoy con la técnica digital. Pero …
El gesto es valor de mono animado.
En “Botica de Turnio”, el autor recuerda : “ Las ideas no le caen elaboradas a los caricaturistas. Yo, por ejemplo, provoco la imaginación con estímulos externos ; cuando llega la hora de pensar mis “monos”, debo tener el lápiz en mis manos. (…) Es difícil, para el caricutarista político, dibujar, en esta época de hombres nuevos y fugaces, personajes a quienes no conoce ni de vista.”, sostiene Jorge Délano (1895-1980) cineasta y dibujante. Ya en La Aguada, Ciénaga y Cóndorhuasi, con sus tallados precolombinos en madera e incisos con estilo diaguita, lo sabían. Condorito vive … ¡ Hummm ! La mirada escrutadora, ojeada plástica, procura imágenes para usuarios curiosos en el medio comunicacional.
