T r i c a h u e
Al loro de la región de los valles va esta nota de prosa lírica y cotidiana. El Tricahue es cautelado , especialmente, en Santa Gracia, El Tambo y otros lugares....
Tricahue National Geographic
Tricahue José Manuel Pizarro
El barranquero memorioso, alarde emplumado, cautela tajaduras de cerros para senderistas de sima y cima en la región de los valles. Cuando los loros en bandadas o solitarios solían poner la nota alegre y optimista en los cantos populares y gloriados rurales. Donde el loro tricahue de la Región de Coquimbo revolotea entre los cactus de la cordillera de la costa y las cuevas u orificios en acantilados quebradeños muy cerca de la ruta internacional con nombre de poetisa universal. Hay un pájaro verde...
El loro es aire de ala viva.
Las tajeaduras de cerros son comunes en la región de los valles. Un paseíto por aquí y otro por allá y aparece la cerradura metafísica que se abre como para un parto sensorial .Desde lo alto - a vista de pájaro- son tal como las arrugas naturales de alguna mamayuca aún joven y de cara al cielo. Constituyen las fisuras más dolorosas en ciertas épocas de aguaceros, nevadas y temporales en las rinconadas del Norte Chico. La angustia avanza cuesta abajo: la alegría, cuesta arriba. En la tajeadura elquina se distingue aquella que luce protegida por instituciones gubernamentales y científicas. En efecto, no lejos de Vicuña y apegado a la localidad que recuerda el paso del Imperio Inca, El Tambo, la naturaleza mantiene con vida una fauna original que se muestra pródiga al hombre generoso que apoya a la vida silvestre. No hay amenazas:
El loro es aire de ala viva.
El quebradeño sabe muy bien donde está el refugio más seguro. Tiene memoria e intuición ante cualquier acoso de cazadores furtivos. Tal como el zorzal de las sementeras de antaño gusta de la tierra en su nidal. Así, aunque el primero luce tan hábil como un albañil de la quinchada; él, tal como un seguidor de San Lorenzo..., prefiere los socavones. ¡Claro, eso sí, en alturas! No hay, hasta el momento, bandadas de quebradeños aparragados en cualquier sitio. No, no hace ostentación como cualquier choroy. Aunque pariente de las Cacatúas no oculta su mesura. Aun revolotea en libertad desde Chañaral a Los Vilos. Protegido, ya no es una mascota, aunque tiene los colores - amarillo, azul, rojo, verde y otras combinaciones, según las circunstancias- no es un loro cualquiera: tiene algo del arauco y los diaguitas. Pero...
El loro es aire de ala viva.
El undécimo verano del tercer milenio acoge su prosapia de pájaro emblemático. El diccionario familiar afirma: "Tricahue ( del araucano, thucau ) m. Chile. Loro grande que habita en los barrancos de la cordillera". Hum: poco (precisión) y clarísimo. Se anuncia, además, que el barranquero o quebradeño vuela por Santa Gracia luciendo su plumaje brillante; por tierras del Limarí y revienta illaves y otras semillas por los alrededores del cerro Las Campanas, Chilecito y hasta ciertos lugares donde aparecen otros pájaros de metal o molinetes eólicos en vanguardia. ¡Ah, cuentan de la vecina que hace años se encariño con la "Maclovia", una lora tricahue quitada de bulla!, recuerdan. Ya viene, para quedarse..., la golondrina. ¡Vale! El barranquero memorioso, alarde emplumado, cautela tajaduras de cerros para senderistas de sima y cima en la región de los valles.
