L u c i l a
Una ocarina india y algunas penaduras recuerdan a Gabriela en un pueblo del valle...

En el valle predomina la imaginación... JMP
Lucila José Manuel Pizarro
La piedra parlante, ocarina diaguita, aporta nostalgia para mistralianos irreverentes en la lonja ribereña. Cuando desde una higuera solitaria solía oírse el son de algún instrumento autóctono en las noches oscuras y solitarias de los callejones vecinales. Donde la ronda papelera ofrece más de algún texto escrito con puño y letra o impreso en talleres especializados que destacan la estética del formato y la portada en cada edición privilegiada para el universo de lectores. Se aprende a escribir escribiendo...
La nota es alma de roca rota.
Tal como los orificios de una ocarina alargada por el tiempo, la galería de personajes y pueblos ribereños perdura como una nota al futuro. Graciela Illanes (1916-1996) en su libro "Gabriela Mistral y el Valle de Elqui" dice: "En la tierra elquina la gente es muy vivaz, grafica en sus decires, adivinadora de intenciones, (...) El oído está educado para desmenuzar percepciones e imágenes. Distinguen perfectamente en el brioso galopar de un caballo la dirección y la distancia en que se encuentra. Aunque no lo hayan visto, saben si ya pasó tal o cual vehículo o medio de transporte y, remotos o próximos al río, pueden apreciar más o menos qué caudal lleva en sus aguas".Lucila Godoy galopaba entre Diaguitas y Vicuña, en cada fin de semana y durante menos de un semestre, en que fue alumna de su madrina: Adelaida Olivares. Traen una canción:
La nota es alma de roca rota.
"En el fondo / hay una niña / que llora / y llora su pena / por el valle / y la campiña / con Terral y yerbabuena. / Hay ausencia / en la escuela / de / una niña / lectora. / Ya la Biblia / de / la abuela / llora / llora / y llora. / Rezonga / el terral / mañanero / por el cajón / del valle. / El pitazo / del tren / lastrero / despierta / al río / en la calle. / Todo / el valle / es dechado / para la Maestra / Rural. / El Universo / es un / recado / de / Lucila Terral". No, no hace falta la piedra de los orificios encontrada bajo una higuera huacha próxima al puente actual que lleva a Peralillo. Miguel Rojas, un vecino asentado en La Puntilla al comienzo de los años cuarenta, encontró la ocarina y la envió de inmediato a Francisco Cornely en La Serena. Cuentan, además, que David Torres y otros vieron al huaso negro galopando en caballo blanco. Piramidelqui reencanta, sostienen. Pero...
La nota es alma de roca rota.
Habíamos quedado que el fenómeno de la comunicación aún está en pañales entre la cerreria elquina. El día menos pensado, cualquier ruido, forma cierta o incierta ha de llevar a la perplejidad. Y para ese instante...,siempre habrá una respuesta. Ya lo dijo la autora citada (G.I.) :"En la tierra elquina la gente es muy vivaz". -Predomina el sentido común - aunque sosteniéndose en un pie- en medio de la ladera viñatera. Predomina la intuición y el apego al propósito de la meta casi un sueño imposible para Lucila Godoy: Reina de la Palabra y el Verso. Por estos días ya se oyen , "Las Mañanitas" de su México querido, para la Premio Nobel de Literatura 1945 y luego Premio Nacional de Literatura 1951. La rocarrota del camino no deja de rodar... ¡¡Vale!! La piedra parlante, ocarina diaguita, aporta nostalgia para mistralianos irreverentes en la lonja ribereña.
